Expertos aclaran que la selección de candidatas femeninas depende de decisiones internas, sin imposiciones automáticas en las elecciones próximas. La idea de que en las próximas elecciones de estado en Chihuahua deba necesariamente postularse una mujer para la gubernatura es un concepto equivocado. La normativa vigente establece que la obligación de garantizar la paridad de género en cargos de elección popular se cumple a nivel nacional mediante reglas generales, sin imponer una fórmula automática en cada entidad. La distribución de candidaturas femeninas en Chihuahua, una de las entidades con un sistema electoral robusto, es resultado de decisiones internas de los partidos políticos, que gestionan las postulaciones en función de bloques de competitividad y criterios estratégicos. Además, la experiencia en procesos electorales recientes muestra que estas decisiones consideran el contexto local y la competencia real, evitando relegar a las mujeres a posiciones de menor relevancia. Al analizar antecedentes y resoluciones jurídicas, también se destaca que las reformas electorales de última generación buscan fortalecer el federalismo y la autonomía de los órganos electorales locales, en lugar de establecer reglas centralizadas que limiten la diversidad de reglas según cada estado. La participación femenina en candidaturas continúa siendo promovida, pero sin que se impongan cuotas automáticas, pues lo fundamental es que cada partido defina sus candidaturas en un marco de igualdad real y transparencia. Para las elecciones de 2027, la prioridad será que todos los partidos respeten la meta de igualdad en la distribución de gubernaturas, manteniendo un proceso democrático en la selección de candidatas y candidatos, ajustándose siempre a las reglas establecidas y sin presiones externas o decretos.
