La legislación establece límites más estrictos para conducir en estado de ebriedad y busca priorizar la protección del peatón, con avances en tecnología y multas.
Chihuahua implementará una nueva normativa de movilidad que redefine los límites para la conducción bajo los efectos del alcohol, estableciendo que incluso una sola bebida puede alcanzar el primer nivel de intoxicación. La ley busca reforzar la protección vial, enfatizando la seguridad del peatón y la reducción de accidentes. Además, incorpora medidas como cámaras en los uniformes de los agentes, radares de velocidad y operativos de alcoholemia, con el objetivo de mejorar el control y la sanción en las calles. La legislación también contempla diferencias en la regulación entre municipios, reflejando la necesidad de adaptarse a las particularidades locales. Históricamente, Chihuahua ha mantenido bajos índices de accidentes y muertes en las vías, cifras que se han visto favorecidas por campañas de vigilancia y aumento en las multas, logrando una notable disminución en accidentes relacionados con el alcohol y la velocidad. La adopción de tecnología de georeferenciación permitirá una mejor reacción ante incidentes y potenciará las estrategias preventivas, consolidando un enfoque más integral en la seguridad vial de la región. La normativa reafirma el compromiso de las autoridades por priorizar el bienestar de los ciudadanos y promover una cultura vial más responsable.
