El gobierno mexicano impulsa la inversión y producción de aeronaves brasileñas, con fuerte interés en fortalecer la alianza industrial y estratégica con Embraer.
El gobierno de México está promoviendo la expansión de la presencia de la fabricante aeronáutica brasileña Embraer en el país, buscando incrementar los pedidos de aviones y reforzar la cadena productiva local. Actualmente, Embraer opera en Chihuahua, donde emplea a más de mil trabajadores dedicados a la fabricación de componentes internos para sus aeronaves, y ahora apunta a potenciar su participación mediante la incorporación de procesos de manufactura adicionales en México. La iniciativa responde a una estrategia que busca acercar la producción al mercado mexicano, agilizar entregas y asegurar el suministro, en un contexto donde la aerolínea estatal Mexicana de Aviación ya ha adquirido 20 aviones de la firma brasileña y se anticipan alrededor de 20 más en pedidos futuros. La administración busca no solo expandir la operación industrial, sino también utilizar la colaboración con Embraer como un medio para mantener a Mexicana con una flota occidental y reducir la dependencia de fabricantes chinos, en medio de un sector aéreo local en recuperación tras dificultades recientes. La relación comercial comenzó en julio, cuando un directivo de Embraer visitó México para explorar proveedores locales y establecer alianzas estratégicas que potencien la producción en el país. La apuesta industrial también tiene un componente geopolítico, ya que fortalecer la relación con Embraer ayuda a mantener la presencia de actores occidentales en el mercado aéreo mexicano, en un momento de crisis para el sector nacional de aerolíneas, afectado por pérdidas y reducción de operaciones. Con una historia que comenzó con apenas dos aviones, Mexicana busca consolidarse como una competencia sólida en un entorno adverso, impulsada por la colaboración con empresas internacionales de alto nivel.
