La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, ha provocado una intensa controversia tras confirmar la colaboración operativa con agencias de Estados Unidos. Durante una entrevista con Joaquín López Dóriga, Campos admitió que agentes de inteligencia estadounidenses se reúnen con autoridades estatales en Ciudad Juárez, dando pie a un debate sobre la soberanía nacional.
En el diálogo, Campos explicó que dicha cooperación se activó tras un generador de violencia que había cruzado a Chihuahua. Aseguró que su equipo solicitó apoyo a las autoridades estadounidenses para capturar a este individuo. Sin embargo, su respuesta inicial cambió conforme avanzó la conversación, dejando ver tensiones en su discurso sobre la naturaleza de la colaboración.
En contraste, en una entrevista previa con Ciro Gómez Leyva, la gobernadora afirmó no haber tenido conocimiento de la presencia de agentes extranjeros. Mencionó que solo se enteró después de un accidente durante un operativo, lo que creó discordancia entre sus declaraciones. Esta inconsistencia ha llevado a la oposición y a varios usuarios de redes sociales a criticar su gestión.
El tema también ha generado un debate sobre la legalidad de las acciones de estos agentes en territorio mexicano, ya que la política exterior en materia de seguridad corresponde al Gobierno Federal. La Ley de Seguridad Nacional estipula que cualquier colaboración con agentes extranjeros debe ser regulada por instancias federales, lo que pone en entredicho la capacidad de los estados para establecer acuerdos directos.
Este caso reaviva el debate acerca de la cooperación entre México y Estados Unidos en temas de seguridad y narcotráfico. Mientras hay sectores que abogan por la colaboración internacional para lidiar con el crimen organizado, otros ven riesgos para la autonomía y soberanía del país. Las declaraciones de Campos, así como las de Claudia Sheinbaum, han reavivado la polémica sobre este delicado equilibrio.
Con información de vanguardia.com.mx

