El famoso cantante fue detenido en 2005 por pagos de impuestos y quedó en libertad tras la intervención de empresarios y autoridades municipales, quienes aportaron la fianza.
En 2005, el icónico cantante mexicano Juan Gabriel fue arrestado en Ciudad Juárez, una ciudad que consideraba su hogar artístico. La detención ocurrió en el aeropuerto local, cuando la policía le imputó un atraso en el pago de impuestos, lo que generó una movilización local y una disputa mediática. Durante horas, el artista permaneció bajo custodia, pero su liberación fue posible gracias a una fianza de aproximadamente cuatro millones de pesos, aportada parcialmente por empresarios y respaldada por la autoridad municipal liderada en ese entonces por el alcalde Héctor “Teto” Murguía. La movilización y las gestiones lograron que Juan Gabriel recuperara su libertad alrededor de la madrugada, permitiéndole ofrecer un concierto memorable en la Feria Expo esa misma noche. La intervención del alcalde dejó una huella en la historia de la ciudad, no solo por solucionar un asunto legal, sino también por demostrar el apoyo institucional a uno de sus principales embajadores culturales. Estos sucesos reflejan cómo, en ocasiones, la colaboración entre empresarios y autoridades puede resolver conflictos legales y fortalecer la imagen pública de figuras relevantes. La historia de Juan Gabriel en Juárez es un ejemplo de la estrecha relación entre el artista y su comunidad, que lo veneraba y apoyaba en momentos críticos.
