Chihuahua, Chihuahua. – La Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua ha aclarado que las presuntas irregularidades detectadas en procesos de contratación durante 2024, y que derivaron en tres denuncias penales, corresponden a acciones de particulares y no a servidores públicos del organismo. Las denuncias se enfocan en presuntos fraudes procesales y la presentación de opiniones fiscales apócrifas por parte de proveedores para acceder a contratos públicos.
El director ejecutivo de la JMAS, quien ofreció la aclaración en entrevista, detalló que las auditorías realizadas por la Auditoría Especial Forense no señalan a ningún funcionario de la JMAS, ya que el organismo actúa de buena fe conforme a la ley y no tiene injerencia en la falsificación de documentos.
Los informes indican que las irregularidades se detectaron en la documentación de tres proveedores. Un caso involucra a una empresa que presentó una opinión de cumplimiento fiscal con un código QR que redirigía a datos de otra compañía. Otro caso se refiere a un proveedor de servicios de difusión radiofónica cuya opinión fiscal presentaba inconsistencias y un QR inválido. El tercer señalamiento concierne a un proveedor de herramientas con fallas en la validación del código QR y discrepancias en la fecha de los documentos.
Falomir subrayó que la JMAS no tiene facultades para verificar la autenticidad de documentos emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), su obligación se limita a solicitar la opinión positiva de cumplimiento fiscal durante las licitaciones. Explicó que si estos documentos resultan falsos, es un acto ajeno al organismo.
Adicionalmente, la Auditoría Superior del Estado (ASE) identificó una observación de carácter administrativo relacionada con obra pública, específicamente en un contrato de reposición de pavimento. Falomir aclaró que se trata de un ajuste financiero por un remanente de anticipo en un contrato de bacheo, el cual ya fue en su mayoría reintegrado, pendiente solo la recuperación del IVA correspondiente.
El director ejecutivo enfatizó que las auditorías a la JMAS concluyeron hace meses y las observaciones restantes son menores y están en proceso de atención. Recordó la participación obligatoria del Órgano Interno de Control (OIC) en todos los procesos, aunque aclaró que tampoco este órgano tiene atribuciones para fiscalizar la autenticidad de documentos fiscales federales.
Finalmente, Falomir aseguró que la JMAS mantiene su disposición para colaborar con las autoridades fiscalizadoras y que el organismo continuará operando bajo principios de legalidad y transparencia, sin que las irregularidades detectadas comprometan su funcionamiento institucional.
