La combinación de frentes fríos, aire ártico y el fenómeno de La Niña intensificará las condiciones extremas en varias regiones del país, afectando a millones. El cierre de 2025 en México estará marcado por condiciones climáticas extremas que incluirán heladas, lluvias abundantes y granizo en diversas regiones. Esto se debe a la interacción de múltiples factores meteorológicos, como la presencia de frentes fríos que ingresan de forma constante, la llegada de masas de aire extremadamente frío provenientes de zonas polares y la persistencia del fenómeno de La Niña en el Pacífico ecuatorial. Este conjunto de condiciones ha provocado un invierno notablemente más frío que lo habitual, con temperaturas que en algunas áreas podrían bajar hasta -10 °C, especialmente en estados del Norte y el Altiplano Central. El fenómeno de La Niña, caracterizado por aguas oceánicas más frías en el Pacífico, modifica las corrientes atmosféricas globales y favorece la formación de sistemas frontales más activos. Su influencia en México se traduce en inviernos más prolongados, con aumento en la frecuencia de eventos de norte, lluvias dispersas y olas de frío intenso en zonas altas y rurales. Las regiones más afectadas serán Chihuahua, Durango, Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí, aunque áreas metropolitanas de la Ciudad de México, Estado de México, Puebla e Hidalgo también enfrentarán heladas severas y nieblas densas. A lo largo de los próximos meses, se prevé un patrón climático que alterna días soleados con episodios de frío, con temperaturas promedio que exhibirán ligeras anomalías térmicas. La constante llegada de frentes fríos, especialmente en el noroeste, Istmo de Tehuantepec y la Vertiente del Golfo de México, mantendrá las lluvias dispersas y los eventos de norte más intensos, impactando tanto a la infraestructura como a la población vulnerable. La presencia de estas condiciones refuerza la necesidad de prepararse ante posibles emergencias relacionadas con temperaturas extremas
