La diputada por Chihuahua se despide con reconocimiento por su liderazgo y debate sobre su sucesión en la Cámara Legislativa.
En las últimas jornadas de su mandato, Guzmán Argueta, diputada por Ciudad Juárez, dejó claro que su gestión en la presidencia del Congreso de Chihuahua fue transparente y comprometida. Durante un acto de despedida, afirmó sentirse tranquila al no tener motivos para mentir, robar o traicionar, y resaltó que su trabajo estuvo enfocado en representar a la ciudadanía con respeto y apertura. La legisladora destacó que, pese a su salida, seguirá dedicándose al bienestar de la comunidad local.
Este proceso ha generado interés en el ámbito político regional, donde aún no se define quién asumirá la nueva presidencia del Congreso, ni a qué bancada pertenecerá la futura titularidad. La discusión pública se centra en si será del Partido Acción Nacional o del Partido Revolucionario Institucional, dado el peso de ambas fuerzas en la legislatura.
Por otro lado, la postura de Guzmán Argueta ha sido respaldada por otros actores políticos, incluyendo coordinadores partidistas, quienes reconocieron su liderazgo durante el periodo en que dirigió las sesiones del Congreso. La diputada, además, tiene un historial en la política local, habiendo sido consejera y funcionaria en diversas áreas relacionadas con Morena y el gobierno municipal de Chihuahua.
Analistas consideran que su salida marca un punto de transición en el Poder Legislativo, en un contexto donde los actores políticos siguen buscando consensos para definir la figura que sucederá a Guzmán Argueta y aseveran que su paso por la Cámara ha sido un ejemplo de liderazgo institucional.
