Chihuahua, Chihuahua. – La Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua mantiene activas diversas líneas de investigación en torno al hallazgo de narcofosas en la región noroeste del estado, ocurrido hace aproximadamente un año. A pesar de que aún no se han concretado detenciones de los responsables, el fiscal general, César Jáuregui Moreno, confirmó que las indagatorias continúan su curso.
El avance de estas investigaciones se ha visto dificultado por la antigüedad de muchos de los casos, lo que complica la reconstrucción detallada de cada homicidio. Sin embargo, la FGE asegura que las pesquisas permanecen activas.
Según los elementos recabados, los hallazgos de fosas clandestinas en municipios como Ascensión y Casas Grandes están vinculados a la operación del grupo delictivo conocido como “La Línea”. El fiscal Jáuregui Moreno señaló que la identificación del grupo responsable es un paso, pero individualizar responsabilidades penales representa un reto significativo.
Por su parte, el fiscal de la Zona Noroeste, Alejandro Vargas, aclaró que la ausencia de detenciones no implica un estancamiento en las investigaciones. Existen avances en varias carpetas, aunque los detalles no pueden ser divulgados públicamente para no perjudicar el proceso legal.
El trabajo ministerial se enfoca en analizar cada desaparición de manera individual para poder atribuir responsabilidades específicas. La naturaleza de los crímenes, que a menudo involucran a personas privadas de su libertad por sujetos armados y encapuchados en vehículos no identificados, dificulta la identificación directa de los autores materiales.
Hasta la fecha, la Fiscalía ha recuperado 89 cuerpos en distintas fosas clandestinas de la región. De estos, 63 han sido identificados y entregados a sus familiares. Las exhumaciones e identificaciones han sido llevadas a cabo por la Agencia Estatal de Investigación, la Comisión Local de Búsqueda y personal de Servicios Periciales y Ciencias Forenses.
Las autoridades continúan con las investigaciones, tanto en homicidios como en casos de personas desaparecidas, con el objetivo de fortalecer las carpetas de investigación y lograr la judicialización de los casos, sin comprometer el desarrollo de las pesquisas en curso.
