Jáuregui destaca la colaboración con Estados Unidos sin depender de directrices externas y reafirma su compromiso con la seguridad local.
El fiscal de Chihuahua reafirmó que la estrategia de seguridad en la entidad está orientada principalmente a la protección de la ciudadanía local, sin depender de las políticas del vecino país. En un análisis sobre la cooperación internacional, explicó que los esfuerzos conjuntos con agencias como el FBI y la Guardia Fronteriza se mantienen sólidos, aunque ajustados a las condiciones internas del estado. La coordinación bilateral, que incluye reuniones frecuentes y programas específicos, continúa con el objetivo de reducir la violencia y desmantelar células delictivas en la región fronteriza, particularmente en Ciudad Juárez.
Este enfoque refleja una tendencia en varias regiones mexicanas de priorizar la gestión local frente a las influencias externas en temas de seguridad. La región de Chihuahua, que comparte una de las fronteras más transitadas del mundo, ha sido históricamente un punto estratégico para el combate contra el crimen organizado, enfrentando desafíos únicos que requieren decisiones autónomas y recursos propios. La postura del fiscal subraya que, aunque la colaboración internacional puede complementar, la responsabilidad primordial recae en las autoridades locales que conocen mejor las particularidades del territorio y la comunidad.
La seguridad pública en Chihuahua seguirá siendo un asunto prioritario y cuenta con el compromiso de las instituciones para mantener operativos efectivos, independientemente de los discursos o dinámicas internacionales, con la finalidad de responder a las demandas de una población que clasifica la protección como una de sus principales necesidades.
