Ojinaga, Chihuahua. – El exdirector de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Ojinaga, Saúl Urías Sáenz, renunció a su cargo el pasado 4 de septiembre. Su dimisión se produjo tras la difusión de audios que lo vinculaban presuntamente con un grupo delictivo. Desde su salida, la Policía Municipal ha sido encabezada por Ramiro Orozco Pineda, quien también fue uno de los cuatro agentes privados de su libertad recientemente en la carretera Ojinaga-Aldama.
La Presidencia Municipal, encabezada por la presidenta Lucía Marrufo Acosta, comunicó el 4 de septiembre la aceptación de la solicitud de licencia de Urías Sáenz y el nombramiento de Orozco Pineda como encargado del despacho. Tras estos hechos, el fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, anunció la solicitud de apoyo al Gobierno del Estado para aplicar exámenes de confianza a toda la Policía Municipal, con el fin de acreditar la aptitud de los agentes.
Anteriormente, el comandante Urías Sáenz ya había sido señalado por posibles nexos con la delincuencia organizada a raíz de la filtración de un audio donde alertaba a un presunto líder criminal sobre la presencia de hombres armados. Adicionalmente, en redes sociales circularon listados que presuntamente señalaban a oficiales municipales como colaboradores del grupo criminal “La Línea”, advirtiendo represalias contra quienes continuaran trabajando con el Cártel de Juárez.
Hasta el momento, el fiscal de Distrito Zona Centro, Heliodoro Araiza Reyes, ha indicado que no se ha iniciado una investigación formal contra el exdirector, debido a la ausencia de una denuncia interpuesta. Señaló que, en cuanto a los audios y otros señalamientos, la Fiscalía General de la República (FGR) sería la instancia competente para intervenir, dado que se trata de asuntos de delincuencia organizada de índole federal.
