El sector empresarial expresa su desacuerdo frente a propuestas de incremento fiscal que amenazan la estabilidad laboral y económica del estado.
En Chihuahua, los representantes del sector empresarial manifestaron su firme oposición a la propuesta de incrementar el Impuesto Sobre Nómina (ISN), medida que consideran desproporcionada ante la realidad económica que atraviesa la región. La iniciativa, que busca subir la carga fiscal en un 33 por ciento, está siendo debatida en el Congreso local, donde se prevé su aprobación en las próximas sesiones.
La postura de los empresarios refleja una preocupación genuina por el impacto que podría tener en las empresas formales, especialmente en un contexto donde la pérdida de registros patronales ha persistido por segundo año consecutivo. Aunque el empleo se ha mantenido, aumentos en cargas fiscales podrían obstaculizar la recuperación y el crecimiento económico de Chihuahua.
A raíz de la propuesta, diversos líderes empresariales han acudido al Congreso del Estado para exigir una revisión más cuidadosa, advirtiendo que una decisión acelerada sin considerar los argumentos de los organismos puede perjudicar la actividad productiva. La relación entre el gobierno estatal y el sector privado, marcada por la colaboración, se mantiene, pero la inquietud ante posibles medidas que puedan afectar la estabilidad económica sigue siendo latente.
Este debate ocurre en un momento crucial para Chihuahua, que busca fortalecer su mercado laboral y atraer inversiones. La historia económica del estado revela que, ante tiempos de turbulencia, las políticas fiscales deben ser aplicadas con prudencia para no alterar los avances en formalización y creación de empleo, pilares fundamentales para el desarrollo sustentable.
Analistas coinciden en que decisiones como estas deben equilibrar las necesidades de financiamiento del estado con la protección del sector productivo, en un entorno donde la competencia regional y la inversión extranjera dependen de un marco fiscal estable y predecible.
