Villalobos acusa que la toma de posesión consolidó el control del Poder Judicial sobre el Estado mexicano, en un acto que generó rechazo en ciertos sectores políticos.
La reciente instalación de la Suprema Corte de Justicia en México ha generado duras críticas por parte de figuras del análisis político, quienes consideran que este acto representa una consolidación del poder del Poder Judicial en detrimento de los otros órganos del Estado. La ceremonia, que contó con la presencia de los nuevos jueces del tribunal, fue marcada por la ausencia de algunos partidos políticos, incluyendo a la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de la Unión.
Desde hace varios meses, la bancada priísta ha manifestado su desacuerdo con diversas reformas judiciales impulsadas por el gobierno federal, argumentando que estas cambios afectan la independencia del Poder Judicial. En esta ocasión, diputados del PRI en Chihuahua abandonaron el evento en señal de protesta, solidarizándose con la postura nacional de su partido. El diputado Villalobos afirmó que la instalación significó el “asalto a los tres poderes” del Estado, resaltando que la misma tendencia se observa en diversas regiones del país.
Este acontecimiento se inscribe en un contexto donde el Poder Ejecutivo ha promovido reformas constitucionales y judiciales para fortalecer su control sobre los diferentes poderes. Analistas consideran que esta situación puede afectar la división de poderes y limitar la independencia judicial en México, generando inquietud sobre el equilibrio democrático. Además, algunos expertos advierten que estas acciones pueden tener repercusiones en la percepción internacional del sistema judicial mexicano, afectando la institucionalidad del país.
La participación del PRI, aunque contradictoria en algunos casos, continúa siendo un referente en la política nacional, y su postura respecto a estas reformas revela un escenario complejo donde las alianzas y discrepancias marcan el rumbo del equilibrio de poderes en México.
