La situación en Chihuahua se agrava con hambre, inseguridad y abandono del Gobierno. Es urgente actuar.
La crisis humanitaria en Chihuahua es innegable. En Ciudad Juárez, miles enfrentan despidos masivos y una preocupante incertidumbre laboral. Comunidades enteras en la Sierra sufren hambre y abandono, mientras el Gobierno federal prioriza apoyo a regímenes autoritarios.
La inseguridad también está en aumento; carreteras invadidas y familias desplazadas son la amarga realidad. Para enfrentar esta situación, se ha presentado una reforma constitucional que busque frenar el desvío de recursos hacia dictaduras. Es imperativo que se priorice la atención a las necesidades de los chihuahuenses.
El llamado es claro: la ayuda humanitaria debe dirigirse a quienes más lo necesitan en la región.

