Autoridades analizan adquirir equipos avanzados para detectar y neutralizar drones utilizados en actividades ilícitas en zonas serranas de la entidad.
En respuesta al incremento de incidentes en regiones serranas, como Moris, donde se ha reportado el uso de drones para lanzar explosivos contra civiles y fuerzas de seguridad, las instituciones de seguridad pública evalúan la incorporación de tecnología especializada para su control. La proliferación del uso de aeronaves no tripuladas en actividades delictivas ha motivado la búsqueda de soluciones que permitan su detección y neutralización efectiva.
Históricamente, los drones han sido empleados para tareas de vigilancia y, en algunos casos, para ataques con explosivos en comunidades vulnerables. La peligrosidad de estos aparatos ha generado un interés creciente en desarrollar sistemas que, además de identificación, posibiliten su inhabilitación sin poner en riesgo a las personas. La plataforma tecnológica en estudio contempla un escudo invisble digital, capaz de crear un domo protector alrededor de zonas específicas, facilitando el control y el desarme de aeronaves no autorizadas.
Este avance representa un paso importante en la modernización de las estrategias de seguridad, ya que reemplazaría los tradicionales cañones dirigidos, utilizados para interceptar drones, con una tecnología que ofrece mayor precisión y menor riesgo de daños colaterales. La intención es fortalecer la protección en regiones donde la presencia de grupos criminales ha incrementado la sofisticación de sus métodos de ataque.
Por su parte, expertos en seguridad señalan que la adopción de estas soluciones tecnológicas puede marcar un cambio en la lucha contra la delincuencia organizada, haciendo más difícil la ejecución de acciones violentas mediante drones y ofreciendo a las fuerzas públicas un nivel adicional de control sobre zonas peligrosas.
