Legisladores y productores advierten sobre la centralización de decisiones y recortes que afectan la economía agrícola en la región.
En el marco de una discusión en la Cámara de Diputados, se abordó una reforma a la Ley de Aguas Nacionales que ha generado controversia en Chihuahua. Los productores agrícolas de la región enfrentan preocupaciones ante la posible pérdida de autonomía y derechos adquiridos en el manejo del recurso hídrico, esencial para sus actividades. La modificación legal propone centralizar decisiones y reducir la participación regional, generando inquietud sobre su posible afectación a las comunidades agrícolas.
Este contexto se enmarca en un escenario en el que, en los últimos años, la sequía ha impactado severamente a Chihuahua, una de las entidades más dependientes del agua para la agricultura. La propuesta legislativa también contempla cambios que podrían criminalizar a los productores por errores administrativos, aumentando la incertidumbre en el sector. De acuerdo con análisis independientes, estas reformas podrían limitar aún más el acceso al recurso y afectar la estabilidad de miles de familias dedicadas a la producción agrícola.
Cabe destacar que, en paralelo, se prevé un recorte en fondos para programas de tecnificación, infraestructura hídrica y mecanización en un momento en que la región necesita mayor apoyo para enfrentar la crisis hídrica. Además, la desaparición de instituciones clave dedicadas a la gestión del agua en zonas áridas genera preocupación entre los expertos sobre la continuidad del apoyo técnico y la protección del ecosistema semiárido. La falta de diálogo y consulta con las comunidades ha sido señalada como un factor que agrava la tensión en el sector agrícola. La región requiere políticas que protejan sus derechos y promuevan un uso sustentable del agua para garantizar su futuro productivo.
