Líderes ganaderos advierten que la situación en Chihuahua podría detonarr un estallido social si no se atienden sus necesidades.
En la región de Chihuahua, los líderes del sector ganadero han alertado sobre la gravedad de la situación que enfrenta la producción agrícola y ganadera en la actualidad. Un representante destacado de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua señaló que la combinación de la peor sequía en cuatro décadas, una contingencia sanitaria por gusano barrenador, restricciones en la frontera y cambios en la legislación del agua están poniendo en riesgo la estabilidad del sector.
La adversidad ha llevado a los productores a advertir que, si las autoridades federales y locales no toman medidas concretas, podría desencadenarse un estallido social que afecte la economía y el tejido social de la región. Cuestionan además la ausencia de apoyos en el Presupuesto de Egresos Federal para atender estas emergencias, en particular la falta de recursos destinados a combatir el gusano barrenador, que amenaza miles de cabezas de ganado.
Este contexto se desarrolla en un momento en el que el sector acusa una falta de diálogo efectivo con los legisladores, especialmente con los representantes de Morena, quienes no han realizado esfuerzos visibles para escuchar sus demandas. La urgencia de crear mesas de trabajo y revertir políticas que asfixian al campo ha sido resaltada como una prioridad para salvaguardar la estabilidad del sector.
El liderazgo ganadero insistió en que la paciencia del sector se agotó y que, de no cambiar la situación, las consecuencias serán graves para toda la comunidad rural y para la economía regional. La demanda es clara: atender las problemáticas con acciones inmediatas y establecer canales de diálogo efectivos.
