La eliminación del órgano busca reorganizar funciones judiciales en dos nuevas instituciones y renovar el poder judicial en próximas elecciones. En una decisión histórica, el Pleno del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de Chihuahua aprobó un acuerdo que marca el inicio de la liquidación del organismo. Este proceso implica la transferencia de funciones a dos nuevas entidades: el Órgano de Administración Judicial (OAJ) y el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), con el objetivo de optimizar la administración y la supervisión del sistema judicial estatal. La reforma se enmarca en la renovación del poder judicial, prevista para el 1 de septiembre, cuando serán electos los magistrados mediante voto popular, incluyendo los integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial. Este tribunal se encargará de supervisar y sancionar la conducta de jueces y magistrados, en reemplazo de las funciones que desempeñaba la Judicatura. Por su parte, el OAJ tendrá la responsabilidad de gestionar los aspectos administrativos y será conformado por cinco integrantes propuestos por el Tribunal Superior de Justicia, además de uno designado por el Poder Ejecutivo y otro por el Legislativo. La reestructuración busca fortalecer la transparencia y eficiencia en la administración judicial y responder a las demandas de modernización del sistema legal en Chihuahua. La liquidación del órgano refleja un paso importante hacia un sistema judicial más fluido y más cercano a las necesidades ciudadanas.
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