El estado busca una distribución equitativa de recursos en el próximo presupuesto, ante un gasto que prioriza el gasto corriente sobre inversión social y vial. El estado de Chihuahua reclama una mayor participación en los recursos del próximo Paquete Económico 2026, evidenciando que actualmente recibe solo una pequeña proporción de los fondos aportados. La demanda principal es que se asignen fondos en proporciones que reflejen su contribución y necesidades, considerando que solo una cuarta parte del presupuesto se destinará a obras y programas que beneficien directamente a la población local. En detalle, aproximadamente el 75 por ciento del presupuesto estatal se orientará a gastos operativos y pagos de servicios, incluyendo recursos destinados a empresas como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad, además de programas sociales. Solo un 25 por ciento de los recursos favorecerá áreas clave como educación e infraestructura vial, lo que preocupa a los legisladores y líderes regionales, quienes ven en esa distribución una amenaza para el desarrollo sustentable del estado. Asimismo, se estima que el presupuesto total de ingresos alcance los 8.4 millones de pesos, mientras que las necesidades de gasto superan los 10 millones de pesos. Esto implica que Chihuahua enfrentará la probable utilización de créditos o préstamos para cubrir el déficit, una estrategia que genera preocupaciones sobre la estabilidad financiera en el horizonte cercano. La situación contextualiza los desafíos nacionales frente a un panorama económico complicado que demanda mayor atención a las inversiones en el bienestar social y la infraestructura de las regiones. El actual escenario revela la necesidad de replantear la asignación de recursos para fortalecer el crecimiento equilibrado y reducir las disparidades regionales en México, en un contexto donde la inversión pública sigue siendo clave para el desarrollo integral.
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