La violencia y la corrupción en Chihuahua generan preocupación y evidencian fallas en la seguridad estatal.
Chihuahua se encuentra en una situación alarmante con 565 denuncias por delitos de servidores públicos, entre ellas la acumulación de quejas contra la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública. Estas instituciones, dirigidas por César Jáuregui y Gilberto Loya, respectivamente, enfrentan acusaciones de violaciones a derechos humanos en un contexto donde prometen seguridad. Con un incremento de 19,000 denuncias a nivel nacional en 2025, la calidad de la gestión pública es cuestionada. Además, la reciente impunidad de sicarios en Parral y la poca efectividad de los sistemas de vigilancia evidencian la gravedad de la inseguridad y la corrupción en la región.

