Transportistas y campesinos toman vías clave en Chihuahua en protesta por apoyos y reformas, provocando caos y reforzando tensiones sociales.
En varias regiones del estado de Chihuahua, transportistas y grupos campesinos llevaron a cabo una serie de bloqueos que afectan al menos seis puntos estratégicos, generando una profunda crisis en la movilidad local. Los enfrentamientos comenzaron con la toma de la aduana en Puente Libre, en Ciudad Juárez, y se extendieron hacia la carretera a Juárez en el acceso de Caseta Sacramento, además del entronque a Namiquipa y caminos en Jiménez, Camargo, Delicias y Meoqui.
Estas acciones forman parte de una protesta coordinada que responde a diversas reclamaciones. Por un lado, el Frente Democrático Campesino, liderado por Yako Rodríguez —quien pese a su pasado en Morena ahora expresa desencanto con la actual administración—, exige mayores apoyos, denuncia dificultades relacionadas con las importaciones bajo el T-MEC, y advierte sobre la entrada de tortillas estadounidenses en Chihuahua.
Por otro lado, productores del centro-sur, muchos independientemente de organizaciones, protestan contra la Ley del Agua por considerarla casi expropiatoria, mientras que transportistas reprimen las aportaciones de la Guardia Nacional y las autoridades por prácticas abusivas, cobros indebidos y la inseguridad constante. La tensión aumenta en un contexto donde las movilizaciones buscan presionar a los gobiernos federal y estatal para atender sus demandas.
Este bloqueo masivo afecta profundamente la economía y la seguridad en Chihuahua, un estado clave para el comercio y la agricultura nacional, reflejando las crecientes movilizaciones campesinas y de transportistas que buscan expresar su insatisfacción respecto a políticas públicas y apoyos insuficientes. La situación continúa en desarrollo, con el riesgo de incremento en conflictos sociales si se mantiene la escalada.
