La presidenta estatal expone que modificaciones en la gestión del agua amenazan la economía y el bienestar en la región, ante el avance de propuestas nacionales.
La gobernadora de Chihuahua expresó su preocupación por una iniciativa legislativa que busca modificar la legislación federal en materia de agua, señalando que estas propuestas podrían ocasionar graves daños a la región. La mandataria explicó que uno de los cambios más alarmantes consiste en eliminar la posibilidad de transmitir los derechos sobre concesiones hidráulicas, un procedimiento crucial para muchos agricultores y ejidatarios chihuahuenses. La pérdida de esta opción afectaría el valor de las propiedades y centralizaría la administración del recurso, limitando el acceso a los recursos hídricos en un estado que atraviesa una severa crisis de sequía. Chihuahua presenta niveles extremos de sequía en la mayor parte de sus municipios, lo que agrava la preocupación por cualquier cambio en las políticas de gestión hídrica. Expertos en la materia advierten que estas modificaciones podrían comprometer la economía local y la seguridad del agua para el sector agrícola y la población en general. Es importante entender que la preservación de los derechos tradicionales y la adecuada gestión del agua son elementos esenciales para garantizar la sustentabilidad y el desarrollo en zonas vulnerables como Chihuahua. La región requiere atención especial ante los efectos del cambio climático y la creciente demanda hídrica, lo que hace crítica la discusión informada y responsable sobre estas reformas.
