Campesinos y transportistas mantienen protestas en puntos clave, generando retrasos y pérdidas económicas en la región fronteriza.
Las manifestaciones en puntos estratégicos de la frontera entre México y Estados Unidos continúan sin resolverse tras un día completo de protestas, impactando significativamente el tránsito de mercancías y el movimiento de personas. En diversos cruces terrestres, como Zaragoza–Ysleta, Cordova–Américas, San Jerónimo–Santa Teresa, Guadalupe–Tornillo y Puerto Palomas, los manifestantes han instalado retenes y obstrucciones parciales, lo que ha provocado largas filas y demoras en las operaciones aduaneras. Además, bloqueos temporales en varias carreteras internas, incluyendo importantes vías como la Panamericana y la ruta hacia Jiménez, han complicado aún más la movilidad en la región. La causa principal de las movilizaciones es la oposición a la propuesta de una nueva Ley del Agua, que, según quienes la sostienen, pondría en riesgo el acceso al recurso hídrico del sector agrícola, especialmente en Chihuahua. Los representantes del FNRCM y la ANTAC han instado al gobierno federal a abrir mesas de diálogo para encontrar soluciones inmediatas, ante el impacto económico que estas acciones generan para transportistas, productores y empresas que dependen del flujo constante en la frontera. La persistencia de los bloqueos continúa agravando el retraso en el comercio internacional y poniendo en peligro la economía regional.
