Agricultores de diversas regiones exigen atención a sus necesidades y advierten sobre el posible impacto negativo de la reforma hídrica en su sustento y el consumo nacional. En la frontera de Chihuahua, un grupo de campesinos mantiene bloqueadas varias aduanas desde el lunes, en rechazo a los cambios propuestos en la Ley de Aguas Nacionales. La protesta comenzó en los Patios Fiscales del Puente Internacional Zaragoza, donde cientos de agricultores provenientes de municipios como Jiménez, Casas Grandes y Benito Juárez, se congregaron para expresar su preocupación por la posible pérdida del recurso hídrico y las repercusiones para su actividad agrícola. Estas acciones forman parte de un movimiento que busca detener la aprobación de la reforma que, según los productores, podría significar el fin del campo en la región. La iniciativa gubernamental pretende redistribuir y regular el uso del agua, pero los agricultores consideran que esto afectará severamente su modo de vida y la economía local, que ha estado abandonada por décadas. Además, denuncian que las políticas actuales les han negado pagos justos por sus productos y que la reforma agravaría su situación de vulnerabilidad. Desde las primeras horas del lunes, los manifestantes tomaron varias aduanas, incluyendo las fronterizas de Zaragoza, Santa Teresa y Tornillo, en Texas, bloqueando el paso de mercancías hacia Estados Unidos. A pesar del frío, los campesinos han instalado algunas estufas y organizado un campamento, reiterando su compromiso de permanecer hasta obtener una respuesta concreta del gobierno federal. Su protesta refleja la tensión entre las políticas públicas y las demandas de los productores agrícolas, cuya supervivencia depende en buena medida de la gestión y protección de los recursos hídricos en la región. Este conflicto evidencia la importancia del agua como elemento estratégico y la necesidad de políticas que consideren las condiciones y derechos de quienes sustentan la producción alimentaria en M
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