Manifestantes cerraron la aduana del Puente Libre y otros puntos estratégicos, afectando el comercio transfronterizo y provocando filas kilométricas.
En la región fronteriza de Ciudad Juárez, varios bloqueos de protesta han paralizado las operaciones en puntos clave de entrada y salida de mercancías. La principal aduana del Puente Libre dejó de operar tras la manifestación de un grupo de productores que impidió el paso de camiones de carga, causando una interrupción total en el comercio en esa zona. Poco después, en la aduana de Zaragoza, otro grupo movilizado cerró sus instalaciones, agravando la situación y generando congestiones que afectan a empresas, conductores y consumidores en ambos lados de la frontera.
Por si fuera poco, las protestas se expandieron a seis carreteras principales del estado, incluyendo las vías que conectan Ciudad Juárez con Chihuahua, Delicias y Jiménez, además de caminos secundarios en áreas agrícolas. Estas interrupciones han originado largas filas de vehículos, retrasos en la entrega de productos y dificultades para el desplazamiento cotidiano en la región.
El impacto de estos bloqueos va más allá del momento presente, pues ponen en evidencia las tensiones existentes entre productores y autoridades ante temas económicos y sociales. La afectación en el flujo de comercio transfronterizo puede repercutir en aumentos en los costos logísticos y en la disponibilidad de productos en diversos mercados nacionales e internacionales. La situación aún no presenta una resolución, mientras las autoridades intentan negociar con los manifestantes para restablecer la normalidad.
