Chihuahua, Chihuahua. – La Auditoría Superior del Estado (ASE) ha identificado un total de 47 observaciones en diversos municipios del estado, abarcando tanto aspectos financieros como de desempeño, según se desprende de sus informes de fiscalización. Estos señalamientos han derivado en la interposición de Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria (PRAS) y acciones de comprobación fiscal, evidenciando deficiencias en la gestión del gasto público, omisiones fiscales y fallas en la ejecución de programas.
Guadalupe y Calvo encabeza la lista con 11 PRAS y tres promociones de comprobación fiscal, principalmente por problemas en la justificación de gastos y retenciones de impuestos. Guachochi le sigue con 10 observaciones financieras y 10 de desempeño, generando cinco acciones legales por inconsistencias en el manejo del gasto y controles internos débiles.
Urique también figura con 18 observaciones financieras y 13 de desempeño, limitándose las acciones a dos promociones de comprobación fiscal, ante un notable nivel de opacidad en el registro de ingresos y egresos. Bocoyna acumuló 11 observaciones financieras y 15 de desempeño, resultando en ocho acciones legales, incluyendo cinco de carácter fiscal y tres PRAS, ante posibles inconsistencias tributarias.
En Guerrero, la fiscalización se centró en la obra pública, sumando 20 observaciones en este rubro, además de tres financieras y nueve de desempeño, lo que derivó en cinco PRAS. Se detectaron irregularidades como la falta de expedientes técnicos completos y documentación que acredite la legalidad de las obras.
Nozario de la Grulla (NCG) registró nueve observaciones financieras y 12 de desempeño, con cinco PRAS y un Informe de Presunta Responsabilidad Administrativa grave en obra pública, que será resuelto por el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado (TEJA). Madera, Aldama y Ojinaga también presentaron observaciones relevantes, aunque en el caso de Ojinaga, la ASE se limitó a emitir recomendaciones preventivas al no promover acciones legales.
El informe general de la ASE advierte sobre problemas estructurales recurrentes en estos municipios pequeños, como la debilidad de los Órganos Internos de Control, sistemas contables deficientes, omisiones en el cobro del impuesto predial, irregularidades en nóminas y fallas en adquisiciones y obra pública. La Auditoría destaca que los probables daños patrimoniales ahora derivan en acciones fiscales o administrativas para asegurar el resarcimiento del daño a las haciendas municipales, a diferencia de ejercicios anteriores donde predominaban las recomendaciones.
