Chihuahua, Chihuahua. – Dos elementos, uno en activo y otro ex-miembro de la Guardia Nacional, fueron formalmente imputados por el delito de homicidio calificado tras presuntamente ejecutar a un hombre el pasado viernes por la noche en la zona de Riberas del Sacramento. Uno de los detenidos utilizó un vehículo de transporte por aplicación para evadir el lugar del crimen.
Los individuos identificados como Jesús Eduardo M. C., oficial en funciones, y Miguel Eduardo M. C., ex-integrante de la Guardia Nacional, comparecieron ante el juez de Control para enfrentar los cargos.
La representación del Ministerio Público detalló que un familiar de la víctima presenció el ataque. Describió a un sujeto delgado y vestido de negro que disparó en múltiples ocasiones contra Adrián Muñoz Morales, de 40 años, para luego darse a la fuga en una camioneta Jeep negra, cuyas placas pudieron ser registradas.
Con base en los datos aportados por testigos y la coincidencia en la descripción del atacante y el vehículo, las autoridades implementaron un operativo de búsqueda. Se rastreó la ruta del vehículo sospechoso por la Vialidad Sacramento hasta un punto donde fue abandonado. En ese momento, uno de los ocupantes abordó un automóvil de plataforma, mientras que el segundo permaneció en el sitio junto a la unidad.
El seguimiento policial se efectuó alrededor de las 20:00 horas, resultando en la primera detención aproximadamente 40 minutos después. Posteriormente, se capturó al segundo implicado, quien se trasladaba en un vehículo Renault negro de una aplicación de transporte.
La defensa legal de los imputados argumentó que existió un lapso de aproximadamente cuatro horas sin justificación entre el momento de la detención y la puesta a disposición ante la Fiscalía General del Estado (FGE), la cual se realizó cerca de las 23:50 horas.
Jesús Eduardo M.C. negó los cargos, alegando que fue detenido en su domicilio y trasladado sin motivo aparente durante tres horas antes de ser llevado a la Fiscalía.
Tras escuchar los argumentos de ambas partes, el juez de control determinó que las detenciones fueron legales y procedió a formular los cargos correspondientes. Ambos imputados permanecerán en prisión preventiva por un periodo de dos años, a la espera de la audiencia de vinculación a proceso programada para el próximo viernes.
