Chihuahua, Chihuahua. - La reciente marcha de Morena en Chihuahua generó descontento entre los líderes del partido, quienes esperaban una gran movilización. Ariadna Montiel anticipaba la presencia de entre 10,000 y 20,000 simpatizantes, pero solo asistieron aproximadamente 5,000 personas, lo que llevó a acusaciones sobre la falta de organización.
Montiel atribuyó la baja asistencia a la senadora Andrea Chávez, sugiriendo que ella no logró incentivar a los miembros de su sector. Por su parte, Chávez defiende su postura y argumenta que la responsabilidad recae en Montiel, quien debería haber asegurado una mayor afluencia de simpatizantes de diferentes partes del estado.
Este evento no solo refleja desacuerdos internos, sino que también resalta las fracturas dentro del morenismo en Chihuahua. Ariadna Montiel se alinea cada vez más con el alcalde Cruz Pérez Cuellar, mientras que Andrea Chávez cuenta con el respaldo del senador Juan Carlos Loera, generando una situación de rivalidad entre ambos bandos.
La senadora også recordó que el partido cuenta con más de 300,000 militantes en la entidad, lo que hace aún más sorpresiva la baja asistencia. Este fracaso en la movilización fue visto por algunos como una oportunidad para el Partido Acción Nacional, que mostró una sólida cohesión bajo el liderazgo de Maru Campos, elevando la preocupación entre los morenistas respecto a la percepción local.
El clima actual dentro del partido podría tener repercusiones significativas en el futuro político de la región. La lucha por el apoyo de la base militante y la respuesta a la percepción pública serán cruciales en el corto plazo para ambos lados de esta contienda interna.
Con información de lapoliticaonline.com

