El Congresista
Chihuahua

Academia de Danza Cusárare triunfa en Roma: Una experiencia de orgullo y legado

La Academia de Danza Cusárare vivió una experiencia inolvidable en Roma, representando a Chihuahua y México con orgullo y talento. El viaje culminó con momentos significativos frente al Papa y una cálida recepción del público.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

Chihuahua, Chihuahua. – La Academia de Danza Cusárare vivió una experiencia trascendental durante su reciente viaje a Roma, Italia, donde su presentación trascendió el ámbito artístico para convertirse en un hito imborrable para cada uno de sus integrantes.

El director de la academia, el maestro Luis Antonio Martínez Tarín, describió el anuncio del viaje como un momento de profundo orgullo y una gran responsabilidad. “Desde el inicio hubo nervios, emoción y mucho entusiasmo. Sabíamos la visibilidad que tendría y la responsabilidad que implicaba no solo representar a Cusárare, sino a Chihuahua y a México”, compartió, subrayando el compromiso de dar lo mejor de sí mismos a pesar de la distancia.

La conexión con su tierra natal se mantuvo viva a través de constantes mensajes de aliento y apoyo desde Chihuahua, lo que fortaleció el ánimo de los jóvenes bailarines. Martínez Tarín relató la emoción de sentir el afecto de los mexicanos presentes en Roma, quienes se acercaban al verlos, demostrando el profundo amor por su cultura.

Uno de los momentos más significativos fue la oportunidad de estar frente al Papa durante una misa, recibiendo su bendición. El director expresó la nostalgia y felicidad que le generó ver a hermanos rarámuris y representantes de la cultura chihuahuense reunidos en un espacio tan relevante.

La respuesta del público ante el zapateado, la fuerza y la vestimenta de los bailarines fue inmediata y entusiasta, con gritos de “¡Viva México!” resonando entre los asistentes, quienes reconocieron la riqueza de la presentación.

Detrás del éxito en el escenario, se encuentran meses de preparación, disciplina y constancia. “El grupo ha pasado por muchos momentos, pero el trabajo siempre sale a relucir. Si hoy vivimos esta experiencia es porque los bailarines se han entregado con firmeza a cada ensayo y presentación”, afirmó Martínez Tarín.

Para la Academia de Danza Cusárare, este viaje no es un fin, sino un impulso para el futuro. La experiencia ha abierto nuevas perspectivas, especialmente para los jóvenes, demostrando que con dedicación y esfuerzo, los sueños son alcanzables.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota