Las autoridades comunales y el gobierno de Tepoztlán evaluarán si la casa del senador en esa comunidad debe ser entregada, en medio de controversias jurídicas y acusaciones de hostilidad.
La residencia del senador Gerardo Fernández Noroña en Tepoztlán, valorada en 12 millones de pesos, enfrenta una posible reclamación de restitución por parte de la comunidad. El predio donde se encuentra la vivienda está enclavado en un área declarada reserva ecológica, y la asamblea general del Comisariado de Bienes Comunales de Tepoztlán ha decidido que su nuevo consejo, que asumirá funciones en octubre, determinará si enfrentará un proceso legal para recuperar esas tierras. La comunidad sostiene que, desde 1929, el territorio donde está la propiedad fue reconocido oficialmente como propiedad comunal mediante resolución presidencial, por lo que no reconocen derechos de propiedad particulares.
Este escenario se complica por las acusaciones de algunos comuneros, quienes han denunciado conductas hostiles y actitudes agresivas por parte del legislador, además de señalar que el reconocimiento de la propiedad en la zona requiere la aprobación de la asamblea general. Fernández Noroña, en su defensa, ha declarado que todo Tepoztlán se asienta en un territorio de propiedad comunitaria y que, por tanto, nadie puede ser considerado dueño individual. Además, retó a los comuneros a que le quiten la vivienda si poseen un reclamo legítimo, evidenciando la tensión entre intereses jurídicos y sociales en la comunidad. La resolución final se tomará tras la deliberación del nuevo consejo comunal en octubre, en un contexto marcado por debates sobre derechos territoriales y disputas legales.
