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Problemas en la Universidad del Bienestar en Palenque: crisis administrativa y social

La sede de Palenque de la Universidad del Bienestar enfrenta acusaciones de acoso, mala gestión y escasez de profesores, poniendo en jaque su proyecto educativo.

Por Redacción2 min de lectura
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La sede de Palenque enfrenta acusaciones de acoso, mal manejo y falta de profesores, poniendo en duda su modelo educativo humanista y su estabilidad institucional.

La Universidad del Bienestar Benito Juárez García en Palenque, Chiapas, enfrenta una serie de desafíos que comprometen su funcionamiento y la calidad educativa que prometió ofrecer. Desde su creación en 2019, la sede ha estado marcada por una alta rotación en la coordinación académica, con cuatro distintos responsables en solo seis años, situación que ha generado una fuerte inestabilidad en la administración y en la continuidad de sus programas educativos.

El ambiente dentro de la institución refleja tensiones y conflictos, donde docentes y estudiantes reportan casos de acoso laboral, amenazas y discriminación. Una de las denuncias más relevantes involucró a una responsable de informática que fue hostigada por una coordinadora académica, situación que llevó incluso a una denuncia formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Además, otros profesores han sido señalados por actitudes agresivas y humillantes, culminando en protestas y en la salida del personal docente involucrado en conductas inapropiadas.

A ello se suma la grave escasez de personal docente, que afecta directamente la calidad de la enseñanza. La plantilla actual apenas cuenta con siete profesores para atender a unos 200 estudiantes, lo que ha provocado que los grupos reciban menos horas y que se genere una sobrecarga laboral para quienes sí están presentes. La falta de estabilidad y recursos ha sido una constante desde la apertura de la sede, lo que contrasta con el discurso oficial de un modelo educativo basado en la inclusión y el humanismo.

El ingreso de un nuevo coordinador en septiembre de 2023 no ha logrado resolver estos problemas. Los cambios en horarios y procedimientos administrativos se han realizado de forma imprevista, afectando especialmente a estudiantes que viajan desde comunidades alejadas. La situación se agravó en octubre cuando un grupo de trabajadores tomó la universidad por falta de pago, en un conflicto que evidenció la fragilidad de la gestión y las disputas internas. Pese a estos obstáculos, la institución ha logrado egresar a 165 estudiantes en total, con 79 titulados hasta la fecha, pero la percepción de inestabilidad continúa poniendo en duda su futuro como centro de formación.

Estos problemas reflejan dificultades estructurales que enfrentan muchas instituciones públicas en el país, en un contexto donde la estabilidad, la comunicación y el liderazgo son fundamentales para cumplir los objetivos de una educación inclusiva, humanista y de calidad.

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