Una obra teatral cuenta la historia de la activista desaparecida en los años 70, destacando la búsqueda de justicia y memoria histórica hoy.
Una nueva puesta en escena busca revelar la historia de Alicia de los Ríos Merino, activista y militante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, desaparecida en 1978 en México. La obra, estrenada en el Centro Cultural Helénico, combina testimonios, música y video para rescatar su memoria.
La pieza relata su papel en la guerrilla y su trágico destino, recorriendo lugares clave como Chihuahua, La Ciudad de México y Guerrero. Alicia fue parte de un movimiento radical y fue víctima de los Vuelos de la Muerte, ejecuciones clandestinas que marcaron la historia de la represión en México.
Su hija, Alicia de los Ríos, quien también actúa en la obra, ha dedicado años a investigar y buscar justicia por su madre. El escenario narra la historia de una mujer que luchó contra la persecución estatal y cuyo caso simboliza miles de desapariciones forzadas en el país.
Este relato no solo conecta con la historia personal, sino que también plantea un análisis crítico sobre la violencia de Estado y los esfuerzos actuales para esclarecer los crímenes del pasado. La puesta en escena busca sensibilizar a la audiencia y fortalecer el reconocimiento de los derechos de las víctimas y sus familias.
Las investigaciones recientes confirman que Alicia permaneció en prisión en instalaciones militares y fue transportada en vuelos secretos hacia zonas de ejecución en la Costa del Pacífico. La obra acerca al público a la realidad de quienes enfrentaron la desaparición forzada y la impunidad en México.
Llevar esta historia a escena es más que una denuncia; es una reivindicación del compromiso social y la memoria colectiva. La pieza combina historia, arte y activismo para mostrar la importancia de recordar y buscar justicia por las víctimas de violaciones a los derechos humanos en el país.
Este trabajo refleja también las exigencias vigentes para esclarecer los crímenes del pasado, en un contexto donde aún hay muchos casos sin resolución. La historia de Alicia de los Ríos revierte en una advertencia y un llamado a la memoria histórica, por un país sin impunidad.
En conclusión, la puesta en escena fortalece la lucha por justicia mediante el arte, recordando que la memoria y el activismo son cruciales para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
