San Cristóbal de las Casas, Chiapas. – La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha decidido atraer el caso de la matanza de Acteal para revisar la reparación por desplazamiento forzado. El amparo propuesto por el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, recibió siete votos a favor y dos en contra.
El nuevo enfoque del caso implica la revisión del amparo presentado por 308 indígenas tzotziles. Estos sobrevivientes del ataque sucedido en diciembre de 1997, que dejó 45 muertos en la localidad, buscan justicia y reparación por las consecuencias de la violencia. Manuel Méndez Paciencia fue quien presentó el amparo, tras perder a su esposa e hijos en la agresión.
La Corte analizará los alcances de las sentencias de amparo y las obligaciones que tienen las autoridades de los distintos niveles de gobierno en relación con los desplazamientos forzados. Este proceso es crucial para entender cómo el Estado debe responder ante estos eventos violentos y sus repercusiones en la población afectada.
Este caso ha estado marcado por una larga historia de impunidad y violaciones a los derechos humanos. En 2005, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que se habían cometido serias violaciones y reconoció la responsabilidad del Estado mexicano en este contexto de violencia y desprotección. Las víctimas han persistido en su búsqueda de justicia a través de diversas instancias.
La atracción de este amparo por parte de la Corte representa un paso significativo hacia la posible reparación y justicia para las víctimas. Aún queda por ver cómo se desarrollará el proceso y cuáles serán las decisiones finales respecto a las responsabilidades del Estado en este caso emblemático.

