Las instalaciones festivas y artísticas en el centro de la ciudad mantienen viva la tradición y atraen a numerosos visitantes locales y turistas.
La ciudad de Chihuahua vive una intensa celebración de Día de Muertos, con una variedad de instalaciones que enriquecen las tradiciones ancestrales mexicanas. En el corazón del centro histórico, la Plaza de Armas se convirtió en el escenario principal del festival, donde se destacan decoraciones que honran la cultura prehispánica y colonial. La pieza central de esta feria cultural es un túnel sensorial conocido como “Camino de las Ánimas”, que invita a los visitantes a recorrer un espacio adornado con flores de cempasúchil, velas y un cráneo monumental que funciona como altar urbano, acompañado de aromas de incienso y música tradicional.
Otra atracción que capta la atención es el Puente de las Ánimas, situado sobre la Avenida Independencia. Esta estructura decorada con flores y proyecciones temáticas simboliza el tránsito sagrado de las almas y se ha convertido en un punto fotográfico emblemático, evocando la unión entre la vida y la muerte.
Asimismo, en instituciones como el Museo Sebastián y la Casa Siglo XXI, se exhiben exposiciones artísticas inspiradas en la celebración, incluyendo una lluvia de velas y flores, además de altares efímeros que honran la memoria colectiva y el arte tradicional. Estas actividades continúan hasta el 7 de noviembre, permitiendo a los asistentes profundizar en la cultura y tradiciones mexicanas en esta temporada.
La preservación de estas expresiones culturales refuerza el valor del Día de Muertos como una celebración que une comunidad, historia y arte en un acto de respeto y memoria. Todo esto refleja el compromiso por mantener vivas las raíces culturales en Chihuahua, fortaleciendo así la identidad local.
