La crisis de violencia en el estado se intensifica, afectando especialmente a migrantes y generando hallazgos de fosas clandestinas en diversos municipios.
En los últimos cuatro años, Chiapas ha experimentado un alarmante incremento en los casos de desapariciones forzadas, alcanzando una cifra siete veces mayor en comparación con años anteriores. La violencia y la presencia de grupos criminales vinculados a disputas territoriales han contribuido a un clima de inseguridad que afecta tanto a la población local como a la migrante. En el periodo más reciente, se reportó la explotación de fosas clandestinas en municipios como La Concordia, Palenque, Suchiate y Emiliano Zapata, donde se hallaron restos de al menos 35 personas, evidenciando la magnitud de la problemática. La situación se vuelve aún más grave considerando la vulnerabilidad de los migrantes, quienes en su tránsito por la entidad han desaparecido en número importante, con casos reportados de cubanos, hondureños y ecuatorianos. La falta de avances en las investigaciones y la ausencia de respuestas por parte de las autoridades mexicanas han llevado a familiares y colectivos a solicitar la intervención de organismos internacionales, incluyendo la ONU, para exigir acciones concretas en la búsqueda y protección de estos vulnerados derechos. Expertos en derechos humanos alertan que la situación se ve agravada por la combatividad de las organizaciones criminales, que invaden espacios públicos y alimentan la violencia machista, incrementando las desapariciones de mujeres jóvenes en un contexto de creciente inseguridad.
