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CFE Reactiva Cabinas Telefónicas en México Ante la Era Digital

La CFE impulsa un programa para instalar y reactivar cabinas telefónicas en comunidades con baja conectividad, ofreciendo llamadas gratuitas mientras Telmex las retira en zonas urbanas, generando debate sobre su utilidad y costo.

Por Redacción2 min de lectura
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Ciudad de México. – En un movimiento que contrasta con la omnipresencia de los teléfonos celulares e internet móvil, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a través de su filial CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT) está revitalizando las cabinas telefónicas en diversas comunidades de México, especialmente en zonas rurales con limitada conectividad. Este programa busca ofrecer un servicio de comunicación básica gratuita en lugares donde el acceso a la telefonía móvil o a internet sigue siendo un desafío.

Mientras Telmex, el principal concesionario de telefonía pública, ha estado retirando cabinas en áreas urbanas, la CFE apuesta por una estrategia social. Hasta diciembre de 2024, México contaba con poco más de 580,000 cabinas telefónicas, una cifra que ha ido a la baja en los últimos años. De estas, Telmex concentra casi el 97.5% de la infraestructura.

En contraste, la CFE ya ha instalado 848 nuevas cabinas, principalmente en el sureste del país, abarcando estados como Veracruz, Oaxaca y Chiapas. Estos puntos de comunicación operan mediante convenios con municipios y ofrecen llamadas nacionales e internacionales sin costo, sin necesidad de saldo, tarjetas o registro previo, y están diseñadas para ser accesibles a todos los usuarios, incluyendo personas mayores o con baja alfabetización digital.

El programa se alinea con una estrategia gubernamental más amplia que incluye la provisión de puntos de WiFi gratuito y planes de internet móvil de bajo costo. Sin embargo, el proyecto ha generado debate. Críticos, como Jorge Bravo de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (AMEDI), cuestionan la pertinencia de invertir en tecnología que consideran anacrónica, sugiriendo que los recursos públicos se destinen a infraestructura digital moderna y alfabetización tecnológica. La falta de datos públicos sobre la inversión total, costos operativos y el impacto real del programa ha sido señalada como un obstáculo para evaluar su eficiencia.

Analistas sugieren que estas cabinas podrían evolucionar hacia centros de servicios híbridos que integren telefonía gratuita, acceso a WiFi comunitario y otros servicios digitales básicos. Por el momento, mientras las cabinas se expanden en zonas rurales, el debate continúa sobre si esta iniciativa representa una solución temporal, una política social focalizada o un uso cuestionable de recursos en la era digital.

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