Ciudad de México, México. – Este 13 de octubre se considera un día de mala suerte en diversas culturas, especialmente en la anglosajona. En México, el martes 13 es visto con más recelo. La superstición en torno a esta fecha está arraigada en creencias históricas y culturales que han perdurado a lo largo del tiempo.
El origen del temor al viernes 13 puede encontrarse en mitos antiguos. En la mitología nórdica, se relata que Loki, un dios del engaño, fue el invitado número trece en una cena, lo que desencadenó una serie de calamidades. Asimismo, en la tradición cristiana, la Última Cena tuvo a Judas Iscariote como el comensal número 13, quien traicionó a Jesús en un viernes, acentuando la asociación del número con la desgracia.
A lo largo de la historia, esta fecha ha estado marcada por sucesos trágicos. El 13 de octubre de 1307, el rey Felipe IV de Francia ordenó la detención de los Caballeros Templarios, convirtiendo al viernes 13 en una jornada infame. En tiempos más recientes, desastres como el naufragio del Costa Concordia y otros eventos desafortunados han reforzado la creencia en torno a este día.
Para quienes temen la mala suerte, se sugieren ciertas acciones a evitar. Levantarse con el pie izquierdo es desaconsejado, y se recomienda iniciar el día con el pie derecho para atraer mejor fortuna. Colocar zapatos nuevos en la mesa o abrir un paraguas dentro de casa también son prácticas que, según la tradición, atraen infortunas. Derramar sal y no neutralizarlo es visto como un mal augurio, y un mantel blanco dejado sobre la mesa por la noche se relaciona con la muerte.
Expertos en psicología indican que el verdadero riesgo del viernes 13 se encuentra en la sugestión. La creencia en la mala suerte puede magnificar cualquier contratiempo, creando una percepción de infortunio. Sin embargo, ya sea mito o coincidencia, este día resalta el impacto que las creencias tienen en la vida cotidiana.

