La venta de entradas para el partido de preparación en el Estadio Banorte fue suspendida luego de ataques cibernéticos y problemas de seguridad en la plataforma oficial.
La venta de boletos para el partido de la selección mexicana contra Portugal programado para el 28 de marzo de 2026 en el Estadio Banorte, en Ciudad de México, fue suspendida tras un incidente de seguridad en la plataforma oficial. Durante el proceso, numerosos usuarios experimentaron dificultades, reportando filas virtuales rápidas y páginas en blanco al acceder, lo que generó sospechas de un ataque informático. Posteriormente, la boletera responsable informó que la venta fue cancelada por motivos de seguridad ante los problemas detectados.
La situación llevó al Estado mexicano a emitir un aviso para la reprogramación de la preventa, que inicialmente estaba prevista para los días 11 y 12 de diciembre a través del banco Banorte. La decisión se tomó en conjunto con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que advirtió a la organización sobre la necesidad de garantizar mecanismos seguros y transparentes para la adquisición de entradas. Además, algunos usuarios denunciaron dificultades similares en otros eventos deportivos, indicando un problema generalizado en las plataformas de venta.
Este suceso subraya la importancia de fortalecer las medidas de ciberseguridad en plataformas de pago y venta masiva, especialmente en eventos deportivos de alta demanda que movilizan a miles de aficionados. La gestión eficiente de estas incidencias resulta clave para mantener la confianza del público y la credibilidad de los organizadores, más aún en un momento donde la seguridad digital es fundamental para la protección de los derechos del consumidor y la integridad de las transacciones.
Es relevante destacar que a nivel internacional, los ciberataques en el sector de eventos deportivos y plataformas de venta han aumentado en los últimos años, evidenciando la vulnerabilidad de estos sistemas y la necesidad de protocolos robustos para evitar pérdidas y fraudes. La permanencia de estas amenazas impulsa a los organizadores a implementar tecnologías más seguras y a estar en alerta constante para proteger a los millones de aficionados que desean disfrutar de eventos deportivos en vivo.
