Ciudad de México, Ciudad de México. – La sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México evidenció nuevamente la tensión entre diputados de Morena y el PAN. Durante este encuentro, los señalamientos sobre agresiones hacia las mujeres dominaron la conversación, reflejando un ambiente conflictivo.
La legisladora panista, Frida Guillén, expresó que se sintió agredida por comentarios del diputado Víctor Hugo Romo, de Morena. A pesar de la defensa de las diputadas del partido guinda, quienes aseguraron que no existieron actos de violencia de género, el cruce de acusaciones continuó durante la sesión.
El presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, del Partido Verde Ecologista de México, reiteró la necesidad de instalar un Comité de Ética. Esta instancia, según el presidente, debería ser responsable de calificar y sancionar las conductas de los legisladores, contribuyendo a un ambiente más civilizado en la política capitalina.
Las tensiones entre los partidos no son nuevas, pero el llamado a un Comité de Ética resalta la necesidad urgente de mecanismos que regulen el comportamiento en las discusiones legislativas. Este tipo de comités, presentes en otros organismos, buscan establecer un estándar de conducta que sea respetado por todos los actores políticos.
La situación actual plantea interrogantes sobre los próximos pasos en la política de la ciudad. La instalación de un Comité de Ética podría ser un avance crucial para mejorar la convivencia y el respeto entre legisladores, y para asegurar un proceso legislativo más transparente y menos conflictivo.

