Ciudad de México. – En dos años, el cártel del Tren de Aragua ha crecido significativamente en varias alcaldías de la capital, especialmente en Cuauhtémoc, donde domina la trata de personas. Este esquema incluye la captación de mujeres extranjeras, las cuales llegan con deudas que deben saldar a través de la prostitución, según un informe de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
El informe revela que la organización ha establecido operaciones a través de diferentes células especializadas en explotación sexual, narcomenudeo y cobros de piso. Estos grupos están interconectados con otros como la Unión Tepito y cuentan con un grupo armado conocido como Batiperros. Esta expansión ha sido facilitada por la llegada de sus líderes a la capital.
La estructura criminal está dirigida por 26 personas, entre ellas Nelson Arturo Echezuria Alcántara, alias Nelson Yamaha, y Guillermo José Virguez, conocido como Jhoswar. Ambos se encuentran detenidos por otros delitos. También opera Jesús Alberto, un proxeneta que coordina actividades ilícitas. Los sicarios del Tren de Aragua son responsables de ajustes de cuentas y feminicidios, especialmente de aquellas mujeres que intentan escapar de la explotación.
Los proxenetas controlan la prostitución forzada en calles específicas de Cuauhtémoc y utilizan varios hoteles para facilitar estas actividades. Además, las mujeres que trabajan para la organización también están involucradas en la venta de drogas, lo que agrava su situación de endeudamiento. El tren de Aragua ha extendido su alcance a otros estados, incluyendo Morelos y Puebla.
Las autoridades han abierto múltiples investigaciones en contra del Tren de Aragua, vinculando a la organización con varios feminicidios, como los de Stephanie y Susej, quienes fueron asesinadas tras negarse a seguir en el esquema criminal. Las víctimas son marcadas con tatuajes para ser fácilmente identificadas por los explotadores.

