Doppelmayr construirá una línea de 15.2 km que reducirá tiempos de traslado y transformará el transporte urbano en la capital mexicana.
En 2028, Ciudad de México será sede del teleférico más extenso del planeta, con 15.2 kilómetros que conectarán distintos suburbios. Esta innovadora infraestructura está diseñada para transformar el transporte público en la capital mexicana, ofreciendo mayor rapidez y eficiencia a los usuarios.
La empresa austríaca Doppelmayr, líder mundial en construcción de teleféricos, será responsable de la ejecución del proyecto para la línea 5 del Cablebús. La inversión asciende a aproximadamente 7,900 millones de pesos mexicanos y contempla doce estaciones que enlazarán Álvaro Obregón, Contadero y Beni Contadero. Se estima que la nueva línea podrá transportar hasta 3,000 pasajeros por hora, en cada sentido, usando 642 cabinas modernas.
Este teleférico, con una extensión que supera a otros existentes en el mundo, promete reducir a la mitad los tiempos de viaje actuales en esas rutas, beneficiando a miles de ciudadanos. La iniciativa forma parte de un plan integral para potenciar el transporte sustentable en la ciudad y despresurizar el sistema de metro y autobuses actualmente saturados.
Doppelmayr, con presencia en varias ciudades del mundo, ya ha instalado teleféricos que superan los 9 kilómetros en las líneas 1 y 3 del Cablebús en Ciudad de México. Además, construye otro en Uruapan, Michoacán, demostrando su experiencia en proyectos urbanos de gran escala. La compañía registró en 2024/2025 un crecimiento del 13% en ventas y amplió su equipo a 3,781 empleados.
El Teleférico de Ciudad de México no solo será un icono de modernidad, sino también un ejemplo en movilidad sustentable, promoviendo una reducción en la huella de carbono. La inversión también generará empleo y dinamizará áreas urbanas marginadas, fomentando un desarrollo más equitativo.
Expertos señalan que esta infraestructura puede convertirse en un referente global en transporte vertical, adaptado a las necesidades urbanas del siglo XXI. La expectativa es que sirva de inspiración para otras ciudades con altos niveles de congestión y búsqueda de soluciones innovadoras.
La infraestructura se diseñará con tecnología avanzada, garantizando seguridad y comodidad para los pasajeros. La integración con otros sistemas de transporte facilitará desplazamientos sin interrupciones y potenciará la conectividad en toda la metrópoli.
Este proyecto refleja el compromiso de la Ciudad de México con el desarrollo sustentable y la modernización del transporte público. La línea buscará mejorar la calidad de vida, reducir tiempos de traslado y generar un impacto positivo en la movilidad urbana en la próxima década.
