La mandataria capitalina alcanza una aprobación superior al 70% en su primer año, destacándose en apoyo social, economía y seguridad a nivel nacional y local. Claudia Sheinbaum celebró su primer año como presidenta de la Ciudad de México, logrando una aceptación que supera el 70 por ciento, cifras que sobrepasan las registradas por su antecesor en un momento similar. Diversas encuestas independientes reflejan que su aprobación se mantiene estable, en torno al 74 por ciento, consolidándola como una de las figuras públicas con mayor respaldo en el país, pese a los desafíos políticos y económicos que enfrenta. El contexto internacional ha influido en su gestión, particularmente en medio de tensiones comerciales generadas por cambios en las relaciones con Estados Unidos. La incertidumbre arancelaria ha impactado sectores clave como la industria automotriz y la economía nacional, poniendo a prueba las metas fiscales de México en un escenario de desaceleración global. A nivel local, el gobierno continúa ajustándose a cambios en el Poder Judicial y enfrentando críticas sobre reformas judiciales, la desaparición de organismos autónomos y la lucha contra la corrupción. A pesar de estos retos, la presidenta mantiene una percepción favorable en ámbitos de apoyo social, seguridad y transparencia, aunque algunos sectores señalan que aún queda mucho por hacer en materia de justicia y salud. Su mensaje de hoy en Palacio Nacional marcará el cierre de un año marcado por desafíos internos y externos que ponen en perspectiva la estabilidad y futuro de su administración.
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