La presidenta aseguró que las protestas deben ser pacíficas y condenó los actos violentos ocurridos durante la marcha en la capital mexicana.
En un acto celebrado en Jonuta, Tabasco, la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum enfatizó la importancia de ejercer el derecho a la manifestación sin recurrir a la violencia. La funcionaria pidió que cualquier expresión de desacuerdo se lleve a cabo de manera pacífica, reforzando su postura contra los actos de confrontación que surgieron durante una marcha convocada por la Generación Z en la Ciudad de México.
La movilización juvenil, que inicialmente buscaba visibilizar temas de seguridad y justicia, terminó en disturbios frente a Palacio Nacional cuando algunos manifestantes derribaron vallas y agredieron instalaciones públicas. La respuesta de las fuerzas de seguridad incluyó el uso de gases lacrimógenos y extintores, dejando al menos 20 personas heridas, según reportes oficiales. Este evento revela las tensiones persistentes en el país respecto a la violencia y la participación juvenil en protestas sociales, en un contexto donde distintas generaciones demandan mayor seguridad y justicia.
A pesar de la naturaleza pacífica que promovió la marcha al principio, los incidentes en la capital evidencian una desconexión entre la intención de los organizadores y las acciones de algunos participantes. La movilización también sirvió para recordar a las víctimas del auge de la violencia en varias regiones mexicanas, en un momento en que el país continúa enfrentando desafíos en materia de seguridad pública y derechos de expresión.
Este episodio se enmarca en un escenario político complejo, donde las autoridades buscan balancear la libertad de expresión con el mantenimiento del orden público, especialmente cuando las protestas contienen múltiples voces y demandas.
