La Universidad Nacional Autónoma de México reabre diversos campus, incluyendo el CCH Sur, incorporando protocolos para fortalecer la protección estudiantil tras recientes incidentes.
La Universidad Nacional Autónoma de México retomó actividades en 39 de sus planteles, incluyendo el Colegio de Ciencias y Humanidades en la zona Sur, con la implementación de estrictos protocolos de seguridad. Entre las acciones adoptadas se encuentran la instalación de detectores de metales y la credencialización de los estudiantes, con el fin de evitar incidentes y reforzar el ingreso a las instalaciones. La universidad también confirmó que las mesas de diálogo instaladas a finales de septiembre concluyeron satisfactoriamente, tras atender las demandas estudiantiles y fortalecer la comunicación institucional. En contraste, recientes eventos en algunos campus, como una evacuación por amenaza de bomba en el CCH Sur, evidencian la necesidad de mantener medidas preventivas constantes. La reapertura en otros planteles abarca además facultades y centros académicos en diferentes delegaciones de la Ciudad de México y municipios aledaños, con especial atención en garantizar la seguridad de la comunidad universitaria y brindar un entorno de estudio estable tras un periodo de tensión y negociaciones.
Para comprender la importancia de estas medidas, es fundamental recordar el contexto de incidentes recientes y la respuesta institucional para evitar que hechos similares vuelvan a afectar las actividades académicas y la integridad de los estudiantes.
