Ciudad de México, México. – La reforma electoral propuesta por Morena se encuentra estancada debido a la resistencia de sus aliados, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). A pesar de varias reuniones, no se han logrado avances significativos y el desacuerdo persiste.
La presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, busca implementar cambios drásticos como la eliminación de las plurinominales y una reducción en los recursos destinados a los partidos. Sin embargo, PT y PVEM ven estas propuestas como una amenaza a su supervivencia política, ya que su funcionamiento depende de dichos recursos.
La discusión se ha trasladado a las oficinas de Bucareli, donde Rosa Icela Rodríguez ha tratado de mediar en el conflicto. Después de siete reuniones, la situación no muestra señales de avance y se considera que la reforma no se materializará pronto, lo que genera tensión y desánimo entre los aliados de la 4T.
A medida que las negociaciones se estancan, Pablo Gómez trabaja en la redacción de una propuesta que será críticamente evaluada dentro de su partido. No obstante, la falta de un consenso claro dentro de la coalición de gobierno ha resultado en un calendario indefinido para la reforma, lo que complica aún más la situación.
En este contexto, las constantes declaraciones contradictorias por parte de los líderes emergen como un reflejo de la división interna. A pesar de que se prometió un cambio significativo en el sistema electoral, actualmente se observa una lucha interna que ha relegado a la reforma a un estado de incertidumbre política.

