La Basílica de Guadalupe en la capital mexicana se prepara para recibir la mayor afluencia de fieles en décadas durante la celebración del 12 de diciembre, con un operativo reforzado que incluye 10,600 elementos de seguridad.
La Ciudad de México organiza un operativo especial para la festividad del 12 de diciembre en honor a la Virgen de Guadalupe, pronosticando la llegada de alrededor de 13.5 millones de peregrinos en 2025, la cifra más alta registrada en la historia de la celebración. Este incremento refleja la importancia de la Basílica de Guadalupe como uno de los pilares religiosos y culturales del país, atrayendo principalmente a visitantes de estados como Puebla, Estado de México, Hidalgo, Veracruz, Chiapas y Guerrero, ya que en 2024 ya se han reportado más de 600,000 peregrinos en etapa de ingreso.
El operativo, coordinado por las autoridades capitalinas, contempla un despliegue de más de 10,600 elementos entre policías, instituciones federales y voluntarios, además de sistemas de vigilancia tecnológica y centros de monitoreo en distintos puntos estratégicos de la capital. Esto busca garantizar la seguridad y facilitar la movilidad en un contexto en que los accesos principales a la zona religiosa se refuerzan con diversos controles y señalización.
Desde principios de diciembre, la infraestructura de seguridad se ha preparado con la instalación de cámaras y altavoces en el perímetro de la Basílica, además del apoyo de unidades móviles y centros de atención en caso de emergencias. La Casa del Peregrino, ubicada cerca del santuario, también será operativa para ofrecer alojamiento seguro y asistencia integral a los visitantes de diferentes regiones del país, abordando así uno de los mayores retos logísticos de esta celebración.
Es importante contextualizar que estas cifras de afluencia mantienen una tendencia ascendente en los últimos años, reflejando no solo la devoción tradicional, sino también la relevancia social y cultural que esta festividad tiene en la identidad mexicana. La asistencia en 2018 fue de aproximadamente 11.8 millones, subiendo a casi 12 millones en 2023, con una proyección que supera las cifras previas en 2025, consolidando a esta festividad como uno de los eventos religiosos más concurridos a nivel mundial.
Este evento no solo tiene un significado religioso, sino que también implica un reto logístico y de seguridad para las autoridades, que continúan innovando en estrategias para atender el gran flujo de personas y preservar la calma en uno de los momentos de mayor afluencia anual en la capital mexicana.
