Ciudadanos y organizaciones protestan por lo que consideran entregas políticas a Morena y cambios ideológicos que afectan valores tradicionales.
El pasado 16 de diciembre, en la Ciudad de México, miembros de la sociedad civil y diversos grupos manifestaron pacíficamente en las cercanías del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN), para denunciar lo que perciben como un alejamiento de los principios fundacionales del partido. La principal preocupación es el supuesto apoyo del PAN a una agenda legislativa en Guanajuato que favorece a Morena, la coalición opositora al PAN en el ámbito nacional. Los manifestantes acusan a la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, de impulsar políticas que contravienen valores tradicionales como la protección de la vida, la familia y las libertades fundamentales, además de señalar un giro ideológico que diluye las raíces del partido.
Este tipo de expresiones reflejan una creciente inquietud sobre las tensiones internas en el PAN en torno a la coherencia ideológica, ante la influencia de agendas progresistas en legislaciones locales. La manifestación también abordó temas relacionados con cambios en la legislación educativa, como la promoción del matrimonio igualitario y la penalización de terapias de conversión, las cuales son vistas por los organizadores como avances que atentan contra la estructura social tradicional y la libertad de las familias. En un contexto donde Guanajuato enfrenta retos urgentes como la inseguridad y la violencia, algunos analistas advierten que estos debates ideológicos pueden desviar la atención de las prioridades sociales reales, afectando la confianza ciudadana en la política tradicional.
Históricamente, el PAN se ha caracterizado por su posición conservadora y su defensa del modelo familiar tradicional. Sin embargo, en los últimos años ha adoptado algunas reformas que chocan con estos principios, generando división entre sus bases. La tensión se intensifica al considerar que la percepción de traición a sus principios podría debilitar al partido en el estado, afectando su capacidad de retornar al poder en futuras elecciones. La movilización evidencia, además, la importancia de que las dirigencias nacionales y locales mantengan una postura coherente con sus valores fundacionales, en un contexto de debates sobre libertades y derechos sociales que están en el centro del escenario político actual.
Los líderes civiles y grupos organizados seguían expectantes, exigiendo mayor claridad a la dirigencia del PAN respecto a su postura frente a leyes que consideran contrarias a los principios de la defensa de la vida y la familia, además de instar a la revisión de reformas que consideran peligrosas para el equilibrio social. La protesta pone en evidencia la división interna en el partido y el impacto que los debates ideológicos pueden tener sobre su base de apoyo en estados claves como Guanajuato.
