La movilización de grupos animalistas tensa las relaciones con el Gobierno de la CDMX sobre el albergue en Cuajimalpa.
El Gobierno de la Ciudad de México criticó las recientes protestas organizadas por animalistas y el Refugio Franciscano, advirtiendo sobre la posible ruptura de diálogos establecidos. Desde enero, la administración ha mantenido atención constante sobre el refugio, buscando prioridad en el diálogo y el bienestar animal.
A pesar de cumplir con acuerdos para garantizar la salud y el bienestar de los animales, las autoridades expresaron preocupación por las afirmaciones del Refugio sobre el maltrato animal. La situación ha generado confusión sobre el objetivo de las manifestaciones, en medio de un compromiso formal del Gobierno de no permitir desarrollos en el predio de Cuajimalpa.

