Ciudad de México. – Mario Delgado, secretario de Educación Pública, se muestra aliviado tras la publicación del libro “Ni olvido ni perdón”. Este texto resalta que fue el exvocero Jesús Ramírez Cuevas quien acercó al empresario huachicolero Sergio Carmona al financiamiento de campañas de la 4T, lo que reduce las sospechas sobre la relación personal entre Carmona y Delgado.
Desde las elecciones de 2021, Delgado ha enfrentado críticas por su amistad con Carmona, asesinado en Nuevo León en noviembre de ese mismo año. Esta percepción ha impactado negativamente en su carrera, como lo demuestra el hecho de que Claudia Sheinbaum no lo nombró en la Secretaría de Gobernación al inicio de su administración, opción que quedó en manos de Rosa Icela Rodríguez.
Delgado ahora parece ver la oportunidad de distanciarse del tema. Asegura que, tras el libro, es Ramírez Cuevas quien deberá explicar la cercanía con Carmona y sus implicaciones. Este cambio de narrativas podría ser clave para su permanencia en su actual puesto, ante rumores de una posible salida del gabinete.
Los percances no solo son de carácter público. En la Secretaría de Educación, el subsecretario Marx Arriga ha utilizado la relación de Delgado con Carmona como un arma en su conflicto interno, lo que añade presión a un ambiente ya complicado. La situación se vuelve aún más crítica cuando se consideran las posibles alternativas a su puesto, incluyendo figuras como Ricardo Villanueva y el canciller Juan Ramón De la Fuente.
Con el contexto actual, la atención se centra en cómo afectará la publicación del libro a las dinámicas dentro del gobierno y la capacidad de Delgado para conservar su posición en un gabinete sumamente disputado y lleno de tensiones.

