La lluvia récord de julio provoca operativos de protección y alertas en la capital Durante el mes de julio, la Ciudad de México experimentó lluvias sin precedentes en su historia, superando todos los registros previos y generando una serie de emergencias en distintas zonas de la capital. El día 31 de julio fue especialmente crítico, pues en esa jornada se activaron las tres alertas de atención: amarilla, naranja y roja, en cuestión de horas, debido a la intensidad y persistencia de las precipitaciones. Estas lluvias récord en la Ciudad de México han sido las más intensas y prolongadas en toda la historia meteorológica de la capital. Los registros oficiales indican que julio superó ampliamente las cifras históricas de precipitaciones, lo que generó afectaciones en varias alcaldías, particularmente en zonas con infraestructura vulnerable y en áreas de alta densidad poblacional. La acumulación de agua provocó inundaciones, encharcamientos severos y afectaciones en la movilidad de miles de habitantes. Las autoridades de protección civil respondieron de forma inmediata ante la magnitud de la emergencia. La Secretaría de la Defensa Nacional activó el Plan DN-III-E en Tlalpan y otras zonas afectadas, desplegando personal y recursos para atender a las personas en riesgo y coordinar la evacuación de zonas vulnerables. La activación de este plan permite una respuesta rápida y organizada en situaciones de desastre, priorizando la protección de vidas humanas y la recuperación de servicios básicos. El 31 de julio se convirtió en el día con mayor cantidad de precipitaciones en la historia de la Ciudad de México, superando récords previos y generando un impacto significativo en la población. La intensidad de las lluvias provocó que las calles se inundaran en varias colonias, principalmente en aquellas con sistemas de drenaje insuficientes o colapsados. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que en algunas zonas la precipitación alcanzó niveles históricos, lo que llevó a a
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